Buenos días, B.C.S. Luis M. Dibene Geraldo./10 06 20/ (La Valía de nuestro periodismo)

128
0

Buenos días, B.C.S.
Luis M. Dibene Geraldo
**En su día y siempre, la valía y ponderación del periodismo. Por lealtad y por necesidad voy a escribir mi propia y personal valoración, de vocación, refugio, presencia social y…querencia.
Por el mes de junio de cada año de algún tiempo para acá me he interesado en escribir temas relativos al periodismo en torno a su fecha establecida, el 7 de junio, día de la “Libertad de expresión”, del periodismo, del periodista, ¿tres en uno?; no, pues todo se engloba en este concepto de Libertad de expresión, que algunas veces son en relación a su historia y su valía, otras, de fechas conmemorativas de específicos periodistas, también en torno a la cada vez más difícil situación por la inseguridad en función de este oficio; y por supuesto (y en mí caso), he presentado reflexiones y pensamientos, reconocimientos, ad hoc del periodismo en general y del periodista en particular, en fin…
Sin embargo en los más recientes años he venido centrando el tema de la valoración o desvaloración  de periodistas, según sea-no tanto del periodismo en sí-, sino de los pros y contras que unos y otros tenemos, lógico, es cuestión…y sobre todo comentar sobre ese sentimiento, EL DE SUS FRUSTRACIONES pero también de LAS SATISFACCIONES, no necesaria o únicamente desde el punto de vista material o de recursos sino de ese gran premio que da el concepto de suma importancia cuando se tiene VOCACIÓN para ser y hacer periodista-periodismo digno y eficiente. Y es que…
* EN EL VERDADERO PERIODISMO HAY SATISFACCIONES Y TAMBIÉN FRUSTRACIONES, DECEPCIONES.
Así, analicemos esto: en una real ponderación periodística el verdadero periodismo se vive, se siente, eleva y sumerge, trasciende, pega y recibe, en fin; hay gozo y hay sufrimiento, da muchas satisfacciones pero también frustraciones, decepciones, y quizá no en sí por el periodismo mismo sino por el mundillo, el escenario y sus protagonistas que en él convergen, aunque en esencia y al final final la mayor satisfacción (que nadie te la quita) es el ejercicio periodístico del comunicador que tiende a servir, a informar y opinar con veracidad, honestidad y realidad a la sociedad, a la comunidad, y el sentir, vivir, el reconocimiento cotidiano de la gente en la calle, en el Super, en el Café, en diversos espacios, de todos aquell@s que te leen, te oyen y/o te ven, y te lo dicen, lo expresan, y eso, eso, es lo que cuenta! o como dijo el poeta: ¡con eso tengo bastante!.

Y es que el campo del periodismo es muy grandioso pero también complejo; es controvertido y polémico a veces, aunque puede ser coincidente con otros pensamientos; tiene contrapartes y desacuerdos, pero también seguidores y valoraciones favorables; de desprecios y reproches, incomprensiones, así como de aceptación y ponderaciones positivas, en fin…Reconozco sin embargo que finalmente actuamos en un campo donde se albergan particulares intereses y específicos sentimientos, sobre todo los de la envidia, los celos, rencores y hasta odios dentro del mismo gremio, pero se dan también esos otros sentimientos del afecto, del reconocimiento-ese que nace, se siente-, el de amistades verdaderas que surgen en función de la vida misma concatenadas muchas veces en la envoltura de celofán del periodismo del cual el  o esos periodistas son, somos, los protagonistas.
Por eso es que ser periodista verdadero es difícil, porque el periodista para serlo debe tener vocación, voluntad, también necesita cierta preparación, suficientes capacidades en la redacción y/o la dicción (éste, el de los medios electrónicos por ejemplo), y sobre todo, el alma, la honestidad, el valor y LA ÉTICA para ejercerlo, primordialmente para los que nos ven y escuchan, incluyendo los internautas (digital).
* LO QUE VIENE ENSEGUIDA ES ALGO PARTICULAR, PROPIO, QUE QUIZÁ SE ACEPTE, O SE CRITIQUE.
Pues bien, con este subtítulo me voy a referir a mí mismo, que quizá no debiera, digo así porque pudiera trastocar  una regla o norma periodística (que se dice que un periodista no debe de hablar, decir, escribir, sobre sí mismo, que no procede; que este oficio está para decir, escribir, sobre los demás…¿será?. Esto lo leí ayer del periodista español Gervasio Sánchez que en conferencia añadió: “…no me gustan los periodistas que hablan más de lo que les pasa a ellos que de las situaciones que publican. Cuanto más en contacto se trabaja con el sufrimiento, más debe huir el periodista del protagonismo. El periodista que habla de sí mismo traiciona a las víctimas y reduce el espacio de las historias que importan”. (¿)…
Órale, sin embargo, digo yo, en fechas como ésta de ponderación al periodista, ¿cómo no compartir nuestro sentir, sí, ese sentimiento tan humano como serían sus satisfacciones, algún reconocimiento recibido; o decepciones, frustraciones, como les decía, y compartir aquello, no en forma sistemática, claro que no, pero sí como referente personal en torno a eventos alusivos al periodismo y periodistas, sobre todo con episodios o experiencias que inclusive le sirvan o consideren sus propios colegas, autoridades y sobre todo sus lectores y/o teleradioescuchas, que son quienes debe juzgarnos…, digo.
Por eso es que les voy a narrar lo siguiente (que desde el año anterior lo iba a externar, pero desistí, precisamente porque a lo mejor no debía)…Así entonces en resumen diré esto…
* AQUÍ, MI PROPIA Y PERSONAL VALORACIÓN, VOCACIÓN, PRESENCIA SOCIAL Y…QUERENCIA.
Quiero aclarar que no se trata de ninguna autoalabanza (ya me viera, estúpido fuera) sino que debo partir de mí mismo para rendirle auténtica y verdaderamente un reconocimiento y un profundo homenaje AL PERIODISMO en sí mismo como tal, primero, y luego al propio, al nuestro, sí, a esta inmensa, importante, trascendente, profesión que profesamos muchos (que también oficio le llaman); que hoy lo estoy personalizando porque así necesito hacerlo ya que, en mi caso, este oficio-profesión ME HIZO SER Y ESTAR, me hizo además tener el justo RESPETO, respetabilidad (mismo que yo doy igual); y acoto: nuestro PERIODISMO me dio imagen y presencia  en la sociedad, que junto con el magisterio, si bien no me dieron riquezas materiales en abundancia pero sí el reconocimiento vívido y vivido más allá de diplomas y “reconocimientos” empapelados; y sobre todo esas palabras que me llegan no sólo a los oídos sino al corazón y a mi conciencia por parte de esas personitas que me lo dicen de voz o de mensajes digitales, etc. (como ya escribí líneas arriba).

Ah, y un refugio con remanso de paz, o de tormenta…Así pues acoto también que este tema lo personalizo porque tiene, arrastra, un, mí, sentimiento específico de valoración en el sentido de que GRACIAS A NUESTRO PERIODISMO (y no solo el hecho de ser periodista, no, sino al concepto periodismo), que por ser y hacer periodismo-periodista, soy algo y alguien…en el entorno social, ciudadano, familiar, de amistades, donde me he desenvuelto parte de mi vida, y lo manifiestan, si no, pocos se ocuparían de mi persona aunque haya sido maestro (así es la vida); que más allá de legislaturas, agrupaciones, clubes, partidos, etc. así lo constato, independientemente de mi magisterio-también muy valorado de mi parte-de grandes valores y enseñanzas como profesión, y ser “el” profesor (no uno más) donde tuve logros y satisfacciones como reconocimientos oficiales y en especial de alumnos y padres de familia, hasta la fecha. Sin embargo la catapulta final reconozco que fue EL PERIODISMO pues le dio sentido e imagen, reconocimiento y valores a mi vida.
Satisfacciones, sí, frustraciones también; reconocimientos, sí, decepciones, también; premiaciones justas, sí, engaños “lineales”, también, en fin…justicias, sí, pero injusticias también…Buenos días.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

REFUGIO,

 

 

 

 

 

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here