EL PALOADÁN (Momento político) Por Sergio Ávila R.

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El tesoro maldito del cerro atravesado

Compilación de Sergio Ávila R.

 

Por Gilberto Ortega Avilés

El cerro atravesado se localiza en la parte este de la ciudad de La Paz Baja California Sur, muy cerca de la calzada Margarita Maza de Juárez conocida también como Alta Tensión. Hace 50 años cuando  todavía no se poblaba esa zona, las personas lo veían con temor y poca gente se atrevía a recorrerlo, por culpa de la siguiente leyenda.

“En el siglo XVI, cuando eran constantes los saqueos a los barcos por parte de los piratas, se dio un naufragio en el Golfo de Cortés, por el cual se dio la llegada del aventurero o pirata llamado Tefall Lamartine, junto a su compañero de aventuras. Los dos desembarcaron en una frágil canoa en Punta Prieta y de ahí siguieron su travesía a pie pasando por las orillas del pequeño poblado de La Paz.

Ambos cargaban un pesado cofre que contenía joyas de oro y plata que despertaban la codicia del compañero de Lamartine. Durante el duro recorrido se vieron envueltos en fuertes discusiones hasta llegar a un lugar del cerro atravesado donde hoy se ven unos viejos arboles de San Juan, donde continuaron discutiendo toda la noche.

Tefall era desconfiado y ambicioso, así que al dormirse su compañero, toma su pistola y lo asesina, después de esto cavo un profundo agujero donde enterró el cadáver junto al tesoro.

Han pasado muchos años y los caminantes que se acercan al sitio cerca de la media noche, ven en el tronco de uno de los arboles viejos una pequeña luz que indica donde está enterrado el tesoro. Se han realizado numerosas expediciones buscando el tesoro pero ninguna ha dado resultados, algunos aseguran haber visto al pirata que se aparece en las noches de luna y el espectro desaparece en los arbustos haciendo que los buscadores de tesoros huyan de inmediato.

Se cuenta que un grupo de personas en el que había niños incluidos, subieron el cerro atravesado y hallaron una losa semienterrada con dos eslabones de fierro, trataron entre todos de levantarla pero les fue imposible, decidieron volver al día siguiente con la herramienta necesaria, pero misteriosamente  por más que buscaron el lugar y la lápida, no dieron con ellos”.

Increíble leyenda relatada por Leonardo Reyes Silva en su libro “Mitos, leyendas y tradiciones sudcalifornianas”, pero  en un periódico donado al Archivo Histórico Pablo L. Martínez, podríamos encontrar un increíble y probable desenlace a esta leyenda.

“Diario Ultimas noticias” 3 de Septiembre de 1959.
La noticia que nos podría dar la pista del destino del tesoro del Pirata Tefall Lamartine es la siguiente:

“Se sabe que dos Zacatecanos habían encontrado un tesoro en las cercanías del cerro “Atravesado”, este que había sido la obsesión de varios investigadores, fue encontrado a 300 metros del revolucionario Gregorio Osuna, situada a pocos metros de la colonia Olivos. Inmediatamente después de consumado el hallazgo los afortunados colonos pusieron pies en polvorosa, huyendo con el cofre. Esto que a muchos podría parecer una noticia descabellada fue asegurada por varios leñadores del barrio de la tenería quienes según ellos vieron de cerca la labor de rescate emprendida por los zacatecanos.”

Es un hecho que se encontró un tesoro en el cerro atravesado, sólo queda el misterio si será del ambicioso Tefall que mantenía embrujado el cerro o algún otro entierro, lo único seguro es que ya sea que el tesoro siga o no en el lugar, no sería extraño seguir viendo el fantasma del pirata vagar por el cerro atravesado, ya sea cuidando su tesoro o buscándolo.

Discurso de la luna

(11 de octubre de 1962, en la inauguración del Concilio Vaticano II)

 

Compilación de Sergio Ávila R.

Por: Papa Juan XXIII

 

 

Queridos hijitos, queridos hijitos, escucho vuestras voces. La mía es una sola voz, pero resume la voz del mundo entero. Aquí, de hecho, está representado todo el mundo.

Se diría que incluso la luna se ha apresurado esta noche, observadla en lo alto, para mirar este espectáculo. Es que hoy clausuramos una gran jornada de paz; sí, de paz: “Gloria a Dios y paz a los hombres de buena voluntad” (cf. Lc 2,14).

Es necesario repetir con frecuencia este deseo. Sobre todo cuando podemos notar que verdaderamente el rayo y la dulzura del Señor nos unen y nos toman, decimos: He aquí un saboreo previo de lo que debiera ser la vida de siempre, la de todos los siglos, y la vida que nos espera para la eternidad.

Si preguntase, si pudiera pedir ahora a cada uno: ¿de dónde venís vosotros? Los hijos de Roma, que están aquí especialmente representados, responderían: “¡Ah! Nosotros somos vuestros hijos más cercanos; vos sois nuestro obispo, el obispo de Roma”.

Y bien, hijos míos de Roma; vosotros sabéis que representáis verdaderamente la Roma caput mundi, así como está llamada a ser por designio de la Providencia: para la difusión de la verdad y de la paz cristiana. En estas palabras está la respuesta a vuestro homenaje.

Mi persona no cuenta nada; es un hermano que os habla, un hermano que se ha convertido en padre por voluntad de nuestro Señor. Pero todo junto, paternidad y fraternidad, es gracia de Dios. ¡Todo, todo!

Continuemos, por tanto, queriéndonos bien, queriéndonos bien así: y, en el encuentro, prosigamos tomando aquello que nos une, dejando aparte, si lo hay, lo que pudiera ponernos en dificultad.

Fratres sumus! La luz brilla sobre nosotros, que está en nuestros corazones y en nuestras conciencias, es luz de Cristo, que quiere dominar verdaderamente con su gracia, todas las almas.

Esta mañana hemos gozado de una visión que ni siquiera la Basílica de San Pedro, en sus cuatro siglos de historia, había contemplado nunca.

Pertenecemos, pues, a una época en la que somos sensibles a las voces de lo alto; y por tanto deseamos ser fieles y permanecer en la dirección que Cristo bendito nos ha dejado. Ahora os doy la bendición. Junto a mí deseo invitar a la Virgen santa, Inmaculada, de la que celebramos hoy la excelsa prerrogativa.

He escuchado que alguno de vosotros ha recordado Éfeso y las antorchas encendidas alrededor de la basílica de aquella ciudad, con ocasión del tercer Concilio ecuménico, en el 431. Yo he visto, hace algunos años, con mis ojos, las memorias de aquella ciudad, que recuerdan la proclamación del dogma de la divina maternidad de María.

Pues bien, invocándola, elevando todos juntos las miradas hacia Jesús, su hijo, recordando cuanto hay en vosotros y en vuestras familias, de gozo, de paz y también, un poco, de tribulación y de tristeza, acoged con buen ánimo esta bendición del padre. En este momento, el espectáculo que se me ofrece es tal que quedará mucho tiempo en mi ánimo, como permanecerá en el vuestro. Honremos la impresión de una hora tan preciosa. Sean siempre nuestros sentimientos como ahora los expresamos ante el cielo y en presencia de la tierra: fe, esperanza, caridad, amor de Dios, amor de los hermanos; y después, todos juntos, sostenidos por la paz del Señor, ¡adelante en las obras de bien!

Regresando a casa, encontraréis a los niños; hacedles una caricia y decidles: ésta es la caricia del papa. Tal vez encontréis alguna lágrima que enjugar. Tened una palabra de aliento para quien sufre. Sepan los afligidos que el papa está con sus hijos, especialmente en la hora de la tristeza y de la amargura. En fin, recordemos todos, especialmente, el vínculo de la caridad y, cantando, o suspirando, o llorando, pero siempre llenos de confianza en Cristo que nos ayuda y nos escucha, procedamos serenos y confiados por nuestro camino.

A la bendición añado el deseo de una buena noche, recomendándoos que no os detengáis en un arranque sólo de buenos propósitos. Hoy, bien puede decirse, iniciamos un año, que será portador de gracias insignes; el Concilio ha comenzado y no sabemos cuándo terminará. Si no hubiese de concluirse antes de Navidad ya que, tal vez, no consigamos, para aquella fecha, decir todo, tratar los diversos temas, será necesario otro encuentro. Pues bien, el encontrarse cor unum et anima una, debe siempre alegrar nuestras almas, nuestras familias, Roma y el mundo entero. Y, por tanto, bienvenidos estos días: los esperamos con gran alegría. FUENTE: revistaecclesia

Hace 112 años  los hermanos Wright realizaron su primer vuelo largo

Compilación de Sergio Ávila R.

 

Orville (Dayton, Estados Unidos, 1871 – id., 1948) y Wilbur Wright (Millville, Estados Unidos, 1867 – Dayton, id., 1912) Inventores estadounidenses. Los hermanos Wright, nombre con el que han pasado a los anales de la historia los dos pioneros estadounidenses de la aviación Orville y Wilbur Wright, habían recibido únicamente una formación equivalente al nivel de bachillerato, por lo que, para ganarse la vida, y aprovechando la circunstancia de que Orville era campeón ciclista, montaron un negocio de reparación de bicicletas: la empresa Wright Cycle Co., en la que podían aplicar con provecho sus excepcionales dotes para la mecánica práctica.

Este negocio les permitió financiar además su otra gran pasión, a la que empezaron a dedicarse de manera sistemática a partir de 1899: las investigaciones relativas al vuelo. Los hermanos Wright conocían los trabajos del alemán Otto HYPERLINK “https://www.biografiasyvidas.com/biografia/l/lilienthal.htm”Lilienthal (1848-1896), fallecido en accidente durante uno de sus vuelos planeados cerca de Berlín, quien durante muchos años había creado un sinfín de planeadores y establecido los principios fundamentales del vuelo planeado, y también los estudios del ingeniero y arquitecto estadounidense S. P. HYPERLINK “https://www.biografiasyvidas.com/biografia/l/langley.htm”Langley (1834-1906), que desarrolló diversos principios de la aerodinámica y explicó el proceso por el cual el aire puede sustentar las alas.

Los hermanos Wright fueron los primeros hombres en lograr que un aparato más pesado que el aire, controlable y con motor se sostuviera en vuelo. El primer vuelo fue por sólo 59 segundos en 1903, en la playa Kitty Hawk, en Ohio, Estados Unidos. Esto se considera el inicio de la aviación. Dos años después el 5 de octubre de 1905, los hermanos Wright logran mantener su avión Flyer III en el aire durante 38 minutos, recorriendo 39 kilómetros, el récord de permanencia en su tiempo.

Los dos hermanos estudiaron sólo la escuela preparatoria pero se convirtieron en ingenieros por su práctica, experiencia, instinto natural en el manejo de las máquinas y su capacidad de inventiva. Ambos fundaron en 1892 la Wright Bicycle Company, una fábrica y taller de reparación de bicicletas que les dio la solvencia económica para seguir con sus experimentos con máquinas voladoras que era su pasión. Intentar volar requería no sólo conocimiento de las leyes de la física, sino literalmente desarrollar una nueva ciencia –la aerodinámica- y una gran valentía ya que era los mismos hermanos los que se alternaban en pilotear sus máquinas.

Los experimentos de los hermanos Wright fueron durante años ignorados por la prensa, y por lo tanto por el público. Las primeras aclamaciones de su trabajo no se dieron en los Estados Unidos sino en Francia tras el primer vuelo largo. Después de eso tuvieron fama y éxito financiero; en 1909 el ejército de los Estados Unidos compró su primer avión a los hermanos Wright. FUENTES: biografiasyvidas/ udg.mx

 

 

Luna llena.

 

Compilación de Sergio Ávila R.

 

Por Alicia M. Moreno

 

 

Tengo una luna llena

en mi cielo enamorado,

en ella te he recordado,

eres dulce condena,

que corre por mis venas,

como el vino maduro,

sangre que te reclama.

 

En mi piel se derrama,

el sudor de los deseos.

 

La luna se mete en mi cama,

a través de mi ventana,

como un mensaje de tu silencio,

siento su luz en mi cuerpo desnudo,

como caricias del verano.

 

Imaginando tu mano

temblorosa y mía,

calmando mi agonía.

 

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